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viernes, 25 de diciembre de 2020

El (maravilloso) Mito de la Navidad


Una de las cosas más sorprendentes de la humanidad es su capacidad de crear símbolos y otorgarles significados tan profundos. La experiencia frente a la naturaleza, a sus elementos, a sus ciclos y a sus sorpresas (el Covid en la época de Moisés habría sido una de las plagas) nos llevó a buscar explicaciones para convivir con ellas. El nacimiento y muerte de Jesús, el rol de la Virgen María, la importancia de los Santos, de la corte angélica e incluso la existencia de un Dios único son algunas de muchas otras. Para conocerlos bien es muy interesante rastrearlos en sus historias. Comparto este texto que leí hace años y adapté de un libro de historias de las religiones y de los mitos.


La conmemoración del nacimiento de Jesús, la fiesta más universal de Occidente, se celebró por primera vez el 25 de diciembre de 336 en Roma. Se eligió el 25 de diciembre para celebrar la fiesta navideña aprovechando la fiesta pagana conocida como natalis solis invicti, que correspondía al solsticio de invierno en el hemisferio norte, a partir del cual empieza a aumentar la duración de los días y el sol sube cada día más alto por encima del horizonte. Una vez que la Iglesia oriental instituyó el 25 de diciembre para la Navidad, el bautismo de Jesús empezó a festejarse en Oriente el 6 de enero, pero en Roma esa fecha fue escogida para celebrar la llegada a Belén de los Reyes Magos, con sus regalos de oro, incienso y mirra. También tuvo considerable influencia el hecho de que la celebración coincidiera con las fechas de antiquísimos ritos paganos de origen agrícola que tenían lugar al comienzo del invierno. La Navidad acogió elementos de la tradición latina de la Saturnalia, una fiesta de regocijo e intercambio de regalos, que los romanos celebraban el 17 de diciembre en homenaje a Saturno. El 25 de diciembre era también la fiesta del dios persa de la luz, Mitra, respetado por Diocleciano. En el Año Nuevo, los romanos decoraban sus casas con luces y hojas de vegetales, y daban regalos a los niños y a los pobres en un clima que hoy llamaríamos navideño y, a pesar de que el año romano comenzaba en marzo, estas costumbres también fueron incorporadas a la festividad cristiana. Por otra parte, con la llegada de los invasores teutónicos a la Galia, a Inglaterra y a Europa Central, ritos germánicos se mezclaron con las costumbres celtas y fueron adoptados en parte por los cristianos, con lo que la Navidad se tornó desde muy temprano una fiesta de comida y bebida abundante, con fuegos, luces y árboles decorados.


Muchos de los atributos de Jesús se encuentran en Mitra, en Osiris y Buda (la luz, el peregrinaje y la resurrección), muchos de María en Isis y Astarté (madre de dios, y virginidad), muchos de Dios en Zeus y Enki (creador y señor de los dioses), muchos de los santos y los dioses secundarios del panteón griego y egipcio, mucho de los ángeles y de los demonios en el zoroastrismo (casi todo viene de las cortes de Ahura Mazda y Angra Mainyu).

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